Los casos de Mysterygirl.

Caso # 1 – La rubia sexy y la botella de cerveza.

 

Verano, época de  idilios pasajeros e idiotas. Mi amigo, a quien llamaremos Loki, mas por lo loco que por lo parecido a Tom Hiddlestone, estaba en su casa de la playa. Cuando me refiero a la casa de la playa de él, me refiero realmente a la casa de sus padres que, están forrados en dinero. Pinamar es, sin irse al país vecino y la tierra de hadas de Punta del Este, el lugar que los padres de Loki tenían su enorme casa de dos plantas a tres cuadras del mar.

Loki, por supuesto invitó a tres amigos más, que a su vez trajeron compañía la que habían juntado de un boliche en la noche pinamarense. Si es cierto: no se le vende alcohol a menores pero ¿Quién mira realmente algo? Fue entonces cuando la vio: una rubia sexy curvilínea y la personificación de que el mundo es un parque de diversiones (expresión suya para referirse digo textualmente aunque suene misógino, a que “era más fácil que la tabla del uno”. Nunca dije que Loki fuera demasiado correcto, sino, no existiría este caso.)

De pronto la rubia, cabecilla de las otras tres chicas que los muchachos trajeron del club, comenzaron a repartir las cervezas tan rubias como su cabellera con californianas platinadas para resaltar los tonos veraniegos dorados de su piel. Las botellas eran de tapa giratoria, esa moda nueva que te priva de ese momento al que yo llamo: “¿Alguien tiene un destapador?”. Loki tomó la cerveza de la mano de esa beldad blonda y vació la mitad de su contenido de un sorbo largo.

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Cuatro horas después… La rubia había desaparecido con sus amigas y nadie recordaba nigún detalle particular de las muchachas excepto una vaga descripción de sus apariencias. Por supuesto: las cosas de la casa también habían desaparecido. No había televisor plano de setenta y cinco pulgadas en la pared. No había nada en la caja de seguridad. ¡Hasta el mate con la jarra térmica de tereré se habían llevado las muchachas! ¿Acaso la querían para unos mates fríos de jugo?

Loki avergonzado no tuvo más remedio que llamar a la policía y contar que cuando se descuidaron las muchachas los drogaron y le saquearon el ahora, no tan fabuloso hogar. La policía intentó reunir huellas pero las muchachas habían sido cuidadosas y solamente la botella de cerveza tenían huellas parciales producto de la humedad del frio de la bebida.

Pero este mis amigos no es el final de la historia, es solo el comienzo… la policía revisó las cervezas y las bebidas del lugar que las supuestas ninfas ladronas habían dado a los ilusos muchachos… no había rastros de ninguna droga en ellas. ¿Qué pasó entonces? La policía les dijo básicamente que se olviden del caso y es cierto que el seguro quizás se encargaría de cubrir todo menos el enfado de los padres de mi amigo pero… Loki no quería dejar pasar la afrenta de la rubia. Era obvio que los habían drogado, pero la policía los tomaron (Cuack, chiste simplista y tonto para aligerar la prosa) por unos adolescentes boludos. Yo también tenía esa opinión de Loki y sus amigos hasta que de pronto la verdad salió a la luz.

¿Cómo hizo la rubia para llevarse todo? ¿Qué ocurrió realmente? ¿Conjeturas? ¿Respuestas? Dejen sus comentarios y en una semana se enterarán si Loki volverá a confiar en una rubia con una cerveza.

Se despide….¡Hasta el miércoles próximo!

Mysterygirl.

Capítulo 1 – Cassandra comunica una noticia inesperada.

 

La muchacha recorría las páginas del diario con un creciente y desesperado afán. Por supuesto que conocía y había visto la película de Emma Roberts en donde se retrataba a esta adolescente meticulosamente perfecta en cada sentido como una especie de Mary Poppins detective y juvenil que no le parecía verosímil. Sin embargo la historia de su abuela era cautivante y real.

¿Quién alguna vez no escuchó hablar de Nancy Drew? Cuando Cass tenía diez años vio por la tv la película, pero nunca imaginó que su abuela podría haber sido la adolescente que inspiró la idea a Stratemeyer para escribir las novelas en la década de 1930 bajo el seudónimo de Carolyn Keene. Todo se hundía en un mar de sobrenombres y vidas cruzadas, según lo que narraba el diario de la abuela de Cass. La joven leía la lista de novelas publicadas en la época y regresaba a la narración del diario de Norah. Todo parecía indicar o que tenía una imaginación muy poderosa y que el mundo se perdió a una gran escritora o que realmente tuvo una vida llena de intrigas y peligros como la de la chica detective más famosa de la literatura norteamericana.

En una temeraría actitud, la muchacha decidió crear un blog en Wordplay con el nombre “Mysterygirl” ¿Se animaría a publicar esa entrada en el blog que creó? Todo era anónimo y ¿Qué era lo peor que podía pasar? Siempre había querido bloggear sobe algo relevante. Incluso se había inventado un avatar para hacerlo, nadie mas que ella sabría quien se escondía detrás de la “chica misteriosa”.

La idea se le ocurrió luego de leer el diario de su abuela en el que contaba casos del pasado y pasajes relevantes de su vida. Jamás llegó a conocerle en persona, eso era una manera de rendirle tributo y de paso significaba un hobbie nuevo para la muchacha. “Será un blog que nadie mas leerá” pensó para sus adentros y le dió sin dudarlo clic a la opción “publicar” luego de largar un sonoro suspiro

Se había molestado en armar una plantilla simple de Wordplay, porque en Wordplay las personas si leían mucho más que en Bloggin. Esperó alguna reacción temprana a lo publicado pero no ocurrió nada. “Bueno no lo escribo por la reacción de los fans” evaluó en voz alta tratando de pensar ¿Para qué lo escribía realmente?

Cassandra podía presentir el inicio de una nueva obsesión en su vida ya poco saludable.

Las dos semanas de suspensión habían sido una pesadilla, pero habían pasado relativamente volando, sobre todo desde que se obsesionó con la figura de su difunta abuela. Norah Dune ¿Quién era realmente? ¿Cómo era en persona? Solo tenía su desbocada imaginación y un diario.

Lo primero que hizo fue hablar con su madre acerca de Norah, pero ella se la describió como el fantasma de Betty Crocket y Martha Stweart. La madre perfecta siempre presente en todos los actos escolares de ella y de sus tíos. Después de todo, tener cinco hijos debió haber sido todo un desafío para la ex chica detective. Me animo a mostrarle el diario que hallé? ¿Reviento su burbuja de Doña Perfecta?” Pensó en su interior la muchacha. Finalmente le mostró el pequeño diario de Norah Dune que halló hace dos semanas atrás y vió como el semblante de su madre cambió. Sus ojos se pusieron vidriosos al contemplar el monograma dorado de la portada,pasó lentamente sus dedos sobre el y se llevó su mano al rostro.

—Ella solía escribir por la noche en un cuaderno como este. Mi papá los había mandado a encuadernar y armar especialmente para ella. No sé cuántos habrá escrito, pero si, esto le pertenecía a ella ¿y ya lo leíste?— Le preguntó adivinando la respuesta.— Por supuesto que lo hiciste— para su sorpresa se lo devolvió sin siquiera mirarlo. —Jamás me atrevería a hurgar en sus memorias, pero tú no la conociste así que no veo mal que te intereses por ella. Te perdiste un ser humano muy especial—Le dijo visiblemente emocionada.

— ¡Ya sé! ¡Iré por las fotos!.

—Ya conozco las fotos de la abuela—Le dijo Cass con fastidio.

—No todas, no las de Tulsa. Esas quedaron aquí por alguna parte— dijo abriendo uno de los armarios empotrados en la pared, abarrotados de cosas.

—¡ Fotos de Tulsa! ¿Te refieres a cuando la abuela era joven? ¿Existen?— Confesó un tanto exaltada con la noticia.

— Si, algo sobrevivió cuando se mudaron a la Argentina— Contestó su madre revisando el closet. —¡Ajá! ¡Aquí está!— Exclamó ella tosiendo por la tierra y Cass le pregunto curiosa:

—¿Por qué las personas tienden a remarcar lo evidente aunque estén solo ellas para escucharlo?

— ¡No te pases de lista conmigo! — Le rechistó— ¿Todavía quieres ver las fotografías o no?

—Si quiero verlas. — le respondió ansiosa frotando sus manos entre si y dando su mejor sonrisa de niña buena, la que siempre se queda a mitad de camino en la de niña terrible y niña traviesa porque está ligeramente ladeada hacia la izquierda.

Milena apoyó un viejo álbum de tapas color suela con diseños chinescos en la cubierta y bastante ancho. Las primeras páginas estaban plagadas por algunas de las fotografías más viejas que Cass vió en su vida, en vivo y en directo.

Las personas en ellas parecían estacadas en medio del encuadre, rígidas y su madre le cuenta que era porque llevaban sujetadores en los cuellos para soportar los largos tiempos de exposición.

— Son los abuelos de mamá.

—Si ya se leer el epígrafe aunque esté en inglés. — Pasaron las hojas y su corazón se aceleró pensando que estaba un poco más cerca de ella con cada vuelta de página. Vio a su padre, Archibald Dune, un notario de renombre, pero no había fotos de la madre de Norah por ninguna parte. Milena comenta acerca de que era un privilegio muy grande tomarse fotografías o retratos y que se hacían en grandes estudios pero no le supo explicar por qué la bisabuela no estaba retratada. — Se que murió dando a Luz a la abuela, es trágico pero nunca la conoció— Le confesó apenada a su hija. Y entonces Cass observó la primer foto de una beba disfrazada bajo un pesado vestido con volantes, lazos y ribones. Al lado una columna con un jarrón con flores y detrás un telón pintado.

—¡ Aquí esta mamá de bebe! — Exclamó su madre.

—No soy crítica de fotos infantiles de la década del ‘15, pero pobre niña con todos esos ribones— Dijo observando la foto que ocupaba toda la página sin develar nada sobre su persona excepto que tenía los ojos más traslúcidos del planeta. Su madre le mostró una sucesión de fotos de grupo, de eventos y finalmente luego de lo que parece un mar de personas llegan a la fotografía de los dieciséis de Norah. Cabello alborotado con ondas rubio, una falda sastre por la rodilla, una blusa con volantes de raso y una flor en un aplique parecido a un sombrero. Eso viste en la foto y parece mayor de lo que aparenta. Su rostro es redondeado y tiene hoyuelos a los costados cuando ríe. Sus ojos siguen igual de translucidos que cuando era una cría pero su cuerpo es el de toda una mujer. En la siguiente fotografía está disfrazada y con sorna Cass supone que habrá desquiciado al fotógrafo, pues en vez de disfrazarse de bailarina española, su abuela se disfrazó de …”¡Sherlock Holmes!” Exclamó con sorpresa la muchacha. Pero así era: el inconfundible sombrero con aletas sobre su enrulado cabello, la lupa y un traje de pantalones amplios de tweed rematan el atuendo.

— Era una de sus fotos favoritas. Recuerdo que por esta casa había un cuadro con un dibujo a lápiz que mi papá había hecho para ella, que era hermoso. Le había puesto colores y parecía una foto.

—¿Sabes por dónde quedó? — le interrogó con la mayor naturalidad.

—No se. ¿No lo has visto por el desván cuando limpiaste?

—¿Me prestas la foto? — le preguntó con curiosidad.

—¿Y para que la quieres? Es muy vieja y frágil.

—Para colorearla con photoshop, pero antes tengo que escanearla. — Milena la miró como si hablara en chino, pero finalmente cedió.

—Voy a hacer una versión a colores de la misma y voy a enmarcarla— Le dice Cass en castellano. Ella parece encantada con la idea de tener un cuadro de su madre de vuelta ¿Y por qué no habría de estarlo? Cass se imaginó en ese momento, que con los años el sentimiento de pérdida solo se profundizó más. Que su mamá siente una profunda pena de que Norah nunca llegó a conocer a su nieta y al energúmeno pequeño, pero nunca lo dice. Lo nota en su mirada cuando observa las fotos, esa nostalgia en el aire, pero ambas callan.

Cass entró a su cuarto emocionada con el proyecto y se pregunta si subir la foto al blog es lo adecuado. Comienza con el tedioso proceso de colorear la imagen y se da cuenta de que va a perder un buen par de horas, pero que ya está acostumbrada a perder el tiempo con el Photoshop. Se resigna a su delicada tarea: un color muy saturado y el cuadro va a parecer uno de Andy Wharhol, la labor de restaurar una foto antigua es muy delicada y Cassandra lo sabe.

Anochece y recién tras mucho esfuerzo obtiene su primera versión de la foto. Se felicita por su trabajo y lo guarda en el pendrive para imprimirla en una imagen grande en el laboratorio fotográfico, nada de 13×18, ella quiere un cuadro como la gente con su hermosa Nancy Drew de carne y hueso, para, de paso poner un trapo frío a las relaciones con su mamá y el incidente de la escuela.

La cena transcurrió pasmosa, Cass no tiene muchas novedades que comentar desde que se la pasó dos semanas castigada y casi haciendo una vida de ama de casa. Un fastidio total, a lo que se le sumó el hecho de que tuvo que escuchar los logros del día de su insoportable hermano nerd y dos ocasiones en las que Milena dijo ejemplificadoramente ”Ves, deberías ser más como Alejandro”.

— ¿Qué “adoptada”? — Respondió ella con desden y todo se fue al demonio. Adíos a los paños frios. No puede evitar ser cruel por momentos y hacer que todo vuele por los aires pero odia las comparaciones. Uno no elige ser la oveja negra de la familia, pero Cass no disfrutaba la constante comparación. Regresó a su cuarto sin postre de castigo y sin puerta para aventar, pues su mamá se tomó muy en serio sus palabras y le quitó la puerta del cuarto. Se acuesta entonces con su viejo celular escuchando algo de Christina Perri para calmar sus nervios y se queda dormida pensando en la sesión de fotos de su abuela hacia más de ochenta años atrás.

Alrededor de las seis de la mañana sonó el despertador con el radio reloj y la joven saltó al techo junto con la estación de Rock de todas las épocas. Alejandro estuvo haciendo de las suyas. Se despierta de mal humor y vengativa. “¡Que buen despertar!“.

Se pega una ducha rápida y se coloca su uniforme, casi podía decirle que le extrañaba vestirlo pero no sería cierto. Baja a desayunar con el pendrive en su bolsillo y todo transcurre con normalidad.

A diferencia de Norah Dune, su mamá no es Betty Crocket pero hace lo que puede sirviendo los cereales con yogurt. Le hace entrega de su celular y le comunica que la puerta será colocada en su sitio nuevamente, pero que se encuentra a prueba todavía, como los presos libres bajo palabra. La saluda con un beso y un abrazo pero la joven no le promete ser buena porque sabe que no se lo creería.

El autobús recoge a la rata nerd y Cass se va con la bicicleta, de este modo ejercita un poco antes de entrar a su suplicio cotidiano: pedalear le quita los nervios y la bronca.

Desde lo sucedido no se habla con Violeta y su amiga ni siquiera lo había intentado, seguramente sabía que Cass estaba mas que brava. Cuando llega al aula, la ignora rotundamente y se sienta con Emiliano Preston, su mejor amigo, que es tan outsider como ella.

—Algo sucede— se queja la muchacha confusa, la primera materia es historia y Mastronardi nunca es impuntual. Pasaron cinco minutos y la clase es un descontrol. Finalmente Mónica Mastronardi llega a la clase. Se apoya en la puerta, da unos pasos y parece descompuesta pero luego continúa hasta el escritorio para luego caer pesadamente al piso frente a la silla la que hace un sonido chirreante al correrse con el peso del cuerpo.

Todos se pusieron de pie mas o menos al unísono y rodearon a la caída profesora. Algunos gritan y otros, se ríen de la desgracia ajena.

—Ayuda ¡necesitamos un médico! — exclamaron un par. —¡Mastronardi se desmayó! Cass se acerca a tomarle el pulso y revisarle los signos vitales. Su mamá insistió que aprendiera RCP para cuidar a la rata nerd en caso de peligro, nadie pensó nunca que sería necesario realmente. Su cara parece decirlo, todo pero aún lo reafirma con palabras:

—No se desmayó. ¡Está Muerta!

Sobre la navegación del blog.

Presentaciones y usos del blog.

¡Hola mis queridos lectores! No sé si notaron que este es un blog literario de ficción, en lugar de un blog aleatorio o de libros o de cine… me gusta considerarlo un poco especial por esas razones.

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Me tomé dos días para plantearme: ¿Cómo va a ser la navegación en el mismo?. Con el viejo y confiable cuaderno borrador me puse a bosquejar las categorías y las etiquetas posibles. (Peeero es probable que haya cosas que no haya pensado y haya pasado por alto por lo que puede haber cambios, aunque por ahora es así.)

  • El Legado de Norah Dune.

En esta categoría iré publicando los capítulos de la novela de Cass en orden. No es una novela del tipo “Elige tu propia aventura” Sino una historia tradicional en un formato no tradicional, como es el blog.

  • Dossier

En esta categoría iré publicando, curiosidades de la historia, notas paralelas de investigación, relato sobre los personajes. Toda información paralela relacionada con la serie de libros de Cass, como si fuera Cassandra en primera persona.

  • Casos

Esta sección son para CUENTOS, MICROFICCIONES y RELATOS CORTOS que la tienen a Cass como protagonista, haciendo lo que mejor hace, investigando y muchas veces estas historias tendrán un final del tipo “adivina que sucedió” y se cerraran con la respuesta a la semana siguiente o la otra.

  • Misterio a la orden

En esta categoría entra todo lo que tiene que ver con noticias policiales interesantes reales, novelas de misterio, recomendaciones de otros autores y prácticamente todo lo relacionado con lo NOIR, lo negro, lo detectivesco. Es dentro de las categorías la mas parecida a la NO FICCIÓN.

  • Editorial

En esta sección la autora toma la palabra y escribe exponiendo lo que desee exponer. Todo lo Offtopic como demoras, novedades y cambios va a entrar en esta categoría, incluso esta entrada.

Y con eso finalizamos las categorías del blog. Espero que sigan las aventuras de Cass con interés y me dejen saber sus opiniones y consejos.

Esta fue la explicación para el día de hoy y ¡Nos leemos en la próxima entrada!